Los años de mi soltería

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Por Vladimir Diderot 

Puedo decir que son veinte, tengo cuarenta y uno. No puedo decir que son 41 años de soltería, porque antes de los veinte años es tiempo para relaciones furtivas, causales y pasajeras, que por más profundas que sean en su momento, se desvanecen como la niebla.

Luego de los veinte años, ya se presenta otro perfil de relación. De algún modo, los hombres—que maduramos más tarde que las mujeres—empezamos a aprender que existe una palabra que se llama “compañera”, quizás muchos no la sepamos deletrear en los veinte años, pero ya inconscientemente dominamos el concepto, de tener esa novia a quien visitamos, con quien compartimos con nuestras amistades, con quien vamos a fiestas, y con quien desarrollamos más actividades que la pura intimidad, a veces, ardiente de dos chicos de veinte y tantos años.

Yo pasé por ahí en completa calma y plena distracción, buscando señales de humo en los horizontes, pensando en versos perdidos que había leído en algunos libros. Tomando alcohol, a veces como un loco. Sin tomar nada de alcohol por mucho tiempo. Dispuesto a pelear, y a conversar. En fin, la explosión de fuerza del muchacho en sus veinte años.

Finalizada esa década, la de los veinte, y ya casi con treinta años, la pregunta se agolpaba en alguna persona que encontraba en la calle ¿Estás casado? ¿Tienes novia? ¿Cuándo te casas? ¿No piensas casarte? Incluso amigos íntimos llegaron a hablarme discretamente de lo debido del proyecto familiar.

Fui a las bodas de quienes me invitaron, y a los que no me invitaron, igual felicité. Parecía ese el fin inevitable de mi joven destino de profesional recién graduado: hacerme de una novia formal y finalmente formar un hogar. Pase de eso, incluso, sin rebeldía, sin rabia, sin odio y sin desprecio a la institución del matrimonio. Pasé de eso completamente distraído, pensando en cosas sin sentido, como quien se sienta en el puerto a ver los barcos partir hasta que se pierden en el infinito, bien finito del horizonte del mar.

Así fue; pero hoy, con 41 años encuentro que la historia no ha terminado. Ya no me preguntan—quienes me conocen bien—si tengo novia, si me voy a casar, o cuando me casaré, no. Ellos ahora me dicen “tú no tienes problemas”. A cualquier queja existencial que les planteo, cualquier cosa que expreso como causa de desesperación o angustia en mi vida, recibo una mirada extraña, que aun no puedo definir, seguida de palabras como esta “tú estás demasiado bien”.

Se refieren tácitamente mis amigos a la tarea diaria de llevar en paz un matrimonio, solventar todos los gastos de una familia, desde la compra de servilletas hasta el pago de universidades, gastos de recreación, ropa, libros, zapatos, y junto a todo eso la atención y el trabajo humano inconmensurable de formar, educar, guiar y proteger a adolescentes—casi siempre—en plena explosión hormonal, confusión existencial y rebeldía natural.

Las mujeres que lloraban y se mordían los labios por sus machos de entonces, hoy no les importa el esposo, y viceversa, los chicos que se casaron cándidamente enamorados hace diez o quince años, hoy lucen cansados y hartos de la compañera que un día amaron. No es difícil ver mujeres casadas, de muy buena formación, con ojos llenos de adulterio, anhelando íntimamente un momento de libertad “con otro” mientras llevan inseparable en sus dedos la sortija de matrimonio y firman de Pérez” o de Fernández” (nombres ficticios, puestos por prudencia).

Me hacen saber mis amigos, de diversas maneras, no necesariamente con palabras, las grandes crisis que confrontan. He visto, o me han hecho saber que la vida es desafiante, incluso para quien tiene todos los medios y el poder en su haber para proporcionarse todo lo que quiere, lo indispensable, lo básico y lo simplemente lúdico o recreativo, incluso para ellos ese curso “natural” de reproducirnos dentro de la institución matrimonial formando la universal familia engendra crisis que nunca previeron en sus emociones, ni en sus pesadillas.

Finalmente, concluyo estas líneas con una frase de siempre “el mundo, la vida da muchas vueltas”, a mi a quien echaban siempre de menos que me encaminara hacia una esposa y una familia, ahora, amigos cercanos–casados, e incluso enamorados de sus mujeres– me dicen, “quédate así”.

El maldito Leonel

Leonel Fernández

Leonel Fernández

Está bien, aceptemos que él es el “maldito Leonel”, pero, ¿Qué ha hecho este hombre? Entiendo que si esta pregunta toma por sorpresa a muchos de sus detractores, tendrán un momento de mínima confusión o silencio. Son tantas las cosas que son atribuibles a él, pero ese no es el problema. El problema es que esa pregunta se responde desde la muy personal perspectiva y vida de cada quien, y cuando se llega a ese punto, hay un espacio en blanco.

¿Qué ha hecho este hombre? Ese hombre ha triunfado; ha triunfado entre los suyos, superando ante los ojos de Bosch, hasta al mismo Danilo Medina. Debemos recordar que, siendo Danilo presidente de la Cámara de Diputados, y siendo uno de los principales estrategas del Partido de la Liberación Dominicana a lo interno, Bosch no lo escogió para acompañarle en la boleta para las elecciones del 1994. ¿Quién habría pensado que Bosch no escogería a Danilo para su candidato a vicepresidente? Bosch no lo hizo. ¿Por qué? Jamás lo sabremos; pero, pasó de Danilo y escogió a Leonel. Más luego fue a Leonel expresamente a quien promovió para que fuese su delfin.

Leonel venció en la casa, superó a todos sus compañeros, ganó las elecciones al histórico José Francisco Peña Gómez y derrotó a un partido entonces gigante, (y aun lo es), pero más notable aun, derrotó a un Partido Revolucionario Dominicano completamente compactado y unido. Y en ese recorrido, se hizo además heredero (no oficial) de Balaguer, de su masa de altos adeptos, y de los restos del partido reformista.

 En todos los órdenes, y a mi me compete el área de la justicia, ya que soy abogado, los 12 años de Leonel Fernández dejaron un país transformado. El mismo Danilo Medina—hoy presidente de la República— lo ha dicho, y ha expresado que esa transformación se basa en dos vertientes: 1. Aumento fabuloso de la generación de riqueza a consecuencia del agrandamiento del producto interno bruto, de una forma sorprendente; 2. Construcción intensiva de miles de obras en todo el país. Al entonces candidato oficialista Danilo Medina, en toda justicia, solo le quedó por decir “Leonel cambió el rostro del país, yo quiero cambiar el rostro de las personas”

Asesorándose con unidades económicas internacionales, y de prestigio mundial, Fernández logró remontar a la casi destrucción de nuestro sistema bancario, y con él pasamos los oscuros momentos de los años 2007 y 2008 en adelante—cuando se desató la crisis financiera mundial—en completa paz.

Fue él, la única figura latinoamericana que identificó y señaló los más grandes verdugos de nuestras humildes economías: la especulación en los precios de los alimentos y los combustibles, mediante una práctica tipo apuestas de casino en relación a los contratos de futuro de dichas materias.

Fue él, la única figura latinoamericana que pudo, sin apartarse de una relación cálida con nuestro vecino del norte, Estados Unidos, establecer una relación, en extremo cordial, con el conflictivo Hugo Chávez, logrando para nosotros hasta hoy, el beneficio de Petrocaribe.

Fue él, la primera persona en aplicar en este país de un modo completamente extensivo la idea preexistente de los subsidios sociales vía la tarjeta solidaridad y otros programas afines.

Ha sido bajo su égida que el Estado Dominicano ha tomado la forma política-constitucional que ahora tiene—lo cual es un cambio no pequeño— favoreciendo la creación de instituciones capitales como el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral, entre otras, y rediseñando las funciones de los demás poderes del Estado.

La libertad de expresión, que muchas veces rayó en el insulto clasista destemplado (y resentido) contra los mismos orígenes del mandatario,  la abierta ridiculización de sus persona, y el cuestionamiento de cada palabra que decía se estableció entre nosotros dando paso a muy serios trabajos de periodismo de investigación basados en un entramado de leyes por la transparencia, el acceso a la información pública, compra y contrataciones del Estado y otras más, creadas bajo los Gobiernos de Fernández; leyes que han dado más poder que nunca a una prensa, que tampoco fue reprimida nunca durante su mandato; creando las bases del sistema de controles ciudadanos hoy vigentes en esta nueva etapa democrática del país..

El Estado con el que entramos al siglo XXI, en consecuencia, en cuanto al entramado sustantivo legal, y en buena parte del ordenamiento adjetivo, lo debemos a Leonel Fernández. En finanzas, en justicia, en industria, en comercio su obra está ahí.

Con todo, él es hoy “el maldito Leonel”.

Recurro a las palabras de una persona que creo es alguien desestabilizada mentalmente; se trata de una señora mayor que pulula en Facebook posteando una misma historia diez veces, y a veces dice indignada, bueno, ¿y es locos que estamos?

Danilo Medina

Danilo es Yago

Meses atrás, el Dr. Leonel Fernández publicó un artículo de opinión basado en la obra de Shakespeare, titulada Otelo. El trasfondo de la misma son los celos, la envídia y las intrigas de un individuo llamado Yago, que sintiendo su “mérito ofendido” por los favores de que disfruta otro, a quien juzga no tan apto, ni tan merecedor de tales honores, urde una serie de intrigas y calumnias contra esa persona terminando todo en tragedia.

Danilo Medina

Danilo Medina

Hace años, visitaba muy de seguido el juzgado de la instrucción de mi pueblo, San Francisco de Macorís. En ese tiempo existía solo un juzgado de ese tipo para esta ciudad. Allí había un joven, a quien llamaré Francis —por razones de prudencia— que dominaba todos los servicios que ofrecía dicho tribunal al público; gestionaba todo con diligencia de cara al público y de cara a los magistrados que pasaban por dicho juzgado. Francis dominaba también el trabajo administrativo de la oficina y era una constante fuente de consulta para sus compañeros, como para los jueces suplentes o titulares que tuvo dicho juzgado, como también para abogados y defensores públicos y demás.

Llegado el tiempo de un mejor establecimiento de dicho juzgado, ya que la asignación presupuestaria estaba aprobada, ello se llevó a cabo y concluyó con la instalación como Secretaria Titular de dicho tribunal de una joven que toda la vida había sido auxiliar en el Registro de propiedad inmobiliaria, sin ninguna experiencia en la jurisdicción penal.

Francis se sintió golpeado y ofendido con esa designación que obviaba reconocer y galardonar su gestión—muy abnegada—de años sirviendo con eficiencia y profesionalismo, aun en las más adversas condiciones. Francis siguió siendo un simple auxiliar, mientras una persona que no sabía qué hacer, ni como gestionar esa oficina era constituida en su jefa. El mérito ofendido se resume en estas situaciones y similares, y no siempre es un sentimiento injustificado. Lo que sí puede ser discutible en cuanto a sentir, o en efecto, ser nuestro mérito ofendido, es la forma en como reaccionemos a ello.

Danilo Medina, con más jerarquía y prestigio, fue ese Francis en el Partido de la Liberación Dominicana; fue ese hombre central del cual todos dependían y a quien todos tenían que escuchar cuando se hablaba del partido por dentro. Fue, y es, según muchos han observado, un individuo que conoce dicho partido y a su dirigencia media desde Jimaní hasta Higüey. Por sí mismo, y en tiempo de escasa popularidad del partido morado llegó a ser diputado y cuando el Dr. Balaguer quiso encontrar a alguien adecuado para presidir dicha Cámara en el año 1994, escogió a Danilo y pidió la venia de Bosch para que fuera designado, conforme al procedimiento de lugar.

Y como le tocó ver a Francis en su trabajo, a Danilo le correspondió ver en el partido, como Bosch pasaba de él, y escogía, primero para ser su candidato vicepresidencial en el 1994 y luego para ser su sucesor en cuanto a ambiciones presidenciales, al Dr. Leonel Fernández, joven de manos limpias, no callosas por el trabajo a lo interno del partido, elocuente, con mente ilustrada y sin conexión con el Partido de la Liberación Dominicana de adentro; y además, sin las destrezas organizativas propias de la técnica política de un dirigente con proyección nacional.

Chapaleando en la amargura, Danilo fue el primer colaborador en la campaña presidencial para llevar al Dr. Leonel Fernández a la presidencia en el año 1996, bajo la promesa de que el próximo en aspirar sería él. Leonel cumplió con Danilo, pero en el año 2000 Medina tuvo que conceder la victoria al Ing. Hipólito Mejía al no poder concitar una vez más el apoyo del Dr. Balaguer para presentarse a una segunda vuelta electoral.

Volvió en el 2004 el eterno “Francis” del Partido de la Liberación Dominicana, a quien conocemos como Danilo Medina, a ayudar a su compañero Leonel Fernández a alcanzar la presidencia en dicho año, otra vez bajo la promesa—luego traicionada por Leonel—de que en el 2008 sería el tiempo de Danilo y él sería el candidato del PLD. La historia está ahí, Fernández no solo incumplió el acuerdo sino que él—y con más intensidad, sus seguidores—aplastaron humillantemente, y ante todo el país a Danilo Medina. Ya esto fue demasiado

Allí se selló la creación de dos tendencias diferenciadas dentro del Partido de la Liberación Dominicana: los seguidores de Leonel y los seguidores de Danilo.

Llegado a su plena madurez el resentimiento, en parte justificado, de Medina, este alcanza la presidencia; pero no detiene la campaña, porque la presidencia, aunque era el punto más importante del camino, era solo una parada en el tránsito hacia su íntimo fin personal: poner a Leonel Fernández en el lugar que “debe” estar. Y ese lugar es el de un académico, sin destrezas políticas-partidarias, elocuente en el discurso, hábil en la diplomacia, pero completamente ignorante en como se maneja un partido compartiendo en enramadas, caminando por callejones, y reuniéndose con intermedios o dirigentes medios en cualquier lugar. Recibiendo llamadas de todo el país y, en fin, conociendo del día a día REAL de una organización política.

Por esto, los viajes semanales de campaña del hoy mandatario han seguido todos estos meses después de ser presidente. Ahora lleva “ayudas”, concede “prestamos y financiamientos” millonarios; sigue atento a las encuestas como cuando aspiraba a la presidencia, pues son un eterno indicador de cuan adelante va en su íntimo proyecto, y cuan distante y detrás va dejando al Dr. Leonel Fernández.

Existe una máxima que dice “en política no hay amigos definitivos, ni enemigos eternos”, y tristemente al Dr. Leonel Fernández le toca eso ahora. Él vive hoy, fuera de la presidencia, la más absoluta soledad del poder, toda vez que enfrenta la tormenta perfecta de un ataque voraz e inclemente del presidente de la República, socavando su liderazgo en cada punto del país, y desde afuera le han llovido meses y meses de oprobios y expresiones hirientes, a veces, provenientes de afamadas plumas nacionales, grupos de jóvenes, y representantes de todos los estratos de la sociedad; mientras que abiertamente dentro del partido, gente que siente que tiene futuro, abandona su sombra para cobijarse en la de Danilo.

Danilo es Yago, Danilo es Francis, Danilo tiene su mérito ofendido, Danilo lleva la llaga del resentimiento supurante de venganza en su alma. No es un mal hombre. No es ignorante. Está preparado para ser presidente. Sabe lo que hay que hacer con el país. Conoce como se dirige una nación; pero, también tiene motivos íntimos y personales, guerras declaradas y tiene personas a quienes les tiene jurada la más incansable venganza hasta lograr su total reposicionamiento político en calidad de incapaces o malignos, pero en todo caso, persiguiendo el fin de que éstos terminen siendo considerados no tan dignos, ni más dignos que él.

Reflexiones sobre Gnome Shell 3.4

En este screencast, doy mis opiniones de Gnome Shell, y en cierta manera celebroo mi nuevo equipo. Anteriormente también hacía mis screencast en mi otro hardware, pero en esta ocasión hago algunas observaciones sobre Gnome Shell, entorno que últimamente he probado, aunque definitivamente me quedo con Unitty. Observen:

Tu destino con Gnome Shell

He salido de las limitaciones

Bueno uno trabaja, y hace un mes me puse a pensar en ciertos clientes para los cuales hago trabajos y de los cuales no recibo ningún pago desde hace tiempo, mucho tiempo. Hice las llamadas correspondientes y se pusieron al día. Entre las cosas que hice fue RENOVAR MI HARDWARE. Francamente pensaba armar un computador AMD, pero finalmente me quedé con un Intel Core Dou a 2.6, un Motherboard MSI socket 1155 (el último), 8 gigas de RAM, y un disco duro de 500 gigas. Por demás está decir que ya puedo correr lo que quiera en mi PC, me refiero a entornos de escritorios, pues los gráficos integrados bastan para ello.

La ventaja del MotherBoard que he comprado es que admite procesadores i3, i5 e i7 de Intel, por lo que si luego quiero tener un procesador mucho más poderoso, no tendré problemas.

He entrado de lleno a Unity 3d, desde el lanzamiento de Precise 12.04 LTS, solo usaba unity 2-d. Unity 3-d me parece un poco vacío, pero en esencia tiene todo lo que uno necesita y es mucho mejor que Gnome Shell el cual también he probado.

Eso es lo que ha estado pasando últimamente.

Mis temores con Unity

Es tiempo de dar noticias y ahora tengo algo que decir. He estado usando la Beta de Ubuntu 12.04 casi desde el 1ro de abril. Una beta es una beta, no todo es perfecto. Hasta el jueves pasado estuvo recibiendo actualizaciones y pude ver la mejoría después de cada una de ellas.

Sobre Unity.

Mis temores, como dice el título de este post, respecto a Unity radican en que he podido ver que REALMENTE es una buena idea. Está demostrado que efientes proyectos, de todo género, sucumben. Hace un tiempo hablaba de las virtudes de Google Desktop, una aplicación fantástica, bueno, es el hecho de que Google descontinuó el soporte para la misma, así puede pasar con Unity, puede fracasar, de hecho, mucha gente aun está esceptica respecto al concepto de que transmite. Yo mismo también lo estaba, hasta que trasladé a la Beta una copia de mi carpeta de imágenes y de mi carpeta de documentos. Una vez uno LABORA con UNITY..es que ve su utilidad. Gnome 2xx basicamente es dos paneles con menues y sub menues, Unity y su Dash son un buscador efectivo de todo lo que uno tiene en el computador, hasta el punto que buscar o navegar vía Nautilus se hace poco necesario. De otra parte el HUD es una gran iniciativa. Estamos ante un concepto totalmente diferente a lo que hemos visto. Creo que Unity está pensado para hacer más facil la gestión y el manejo de los archivos y las aplicaciones. Espero que no fracase, y si lo hiciere, puedo decir que no habrá sido una mala idea.

Ignorante tenía razón. Últimos pasos.

He cumplido, puedo decir con lo tan cacareado en este modesto blog sobre quedarme tranquilo en una Distro. Faltan días para que salga la próxima LTS. Tal y como lo había previsto, me encuentro con un Unity mucho más maduro y pulido. He pasado estos dos años y meses en UNA SOLA DISTRO: Ubuntu 10.04.

Como preparación, antes de recibir la nueva LTS, instalé la Beta 2 de Precise Pangolin en un disco duro y dejé mi sistema de producción intacto. El propósito era conocer Unity, familiarzarme con él.

@Ignorante, un usuario que de vez en cuando se pasa por este blog, me había dicho que Unity podía correr en computadores con bajos recursos. Una mañana, empezé a trastear con el BIOS y luego de descargar una imagen de la Beta 2 de Ubuntu 12.04 la inserté y corrió perfectamente. Instalé luego el sistema el el disco Duro y lo tengo corriendo, pero en el modo 2D.

MI OPINIÓN, primero, con un Giga de Ram, es un poco pesado y lento. Por otro lado, para mi sorpresa, he descubierto que Unity es fantástico para la productividad. Empezé a usarlo como un sistema central para hacer muchas o varias cosas y en el USO es que uno comprueba que realmente este concepto no es malo.

Es lo que puedo decir por ahora. En este momento, espero que llegue el 26 de abril, para descargar e instalar el lanzamiento definitivo de Ubuntu 12.04 LTS.

Mis avances con Gimp

Como saben los que visitan este blog, yo participo activamente en un grupo político que apoya a una la candidtura de Danilo Medina Sánchez. En esta etapa he empezado seriamente a desarrollar material propagandístico. Ya antes había realizado algo de eso; pero ahora lo he hecho de manera sistemática. Se trata de publicidad negativa, pero no campaña sucia ya que no incurrimos en calumnias ni acusaciones NO COMPROBADAS.  Quiero compartir con ustedes parte de lo que he hecho estos últimos días con Gimp. Esto es:

Cualquiera se preguntaría ¿Dónde está tu candidato? ¿No estás promoviendo MAS al adversario que a tu candidato?..Hemos realizado una serie de Spots publicitarios (con OpenShot) que promueven directamente a nuestro candidato Danilo Medina. Sin embargo, en esta ocasión, y particularmene la última semana, hemos querido hacer un poco de campaña negativa (no sucia) Está documentado por la Comisión de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe que, durante la administración de Mejía en República Dominicana se crearon 1 millón de nuevos pobres, fue una tragedia. En virtud de eso, compartimos nuestro material.

Me siento, por un lado, satisfecho porque el tener la habilidad de desrrollar lo que muestro aquí, se debe a, como tantas veces he dicho, quedarme tranquilo en mi distro, aprendiendo las aplicaciones que deseo usar.

Sin más esto es lo que quería mostrar. Tengan un excelente inicio de semana.

¿Estoy desactualizado?

He estado un poco ausente. Es mejor guardar silencio cuando no se tienen muchas cosas que decir. He escrito en este blog que en la estabilidad no hay novedad, quiero decir que, si uno usa un mismo sistema y unas mismas aplicaciones por MUCHO TIEMPO..entonces ¿De qué va a escribir?…No se está probando nuevas aplicaciones, ni se está instalando nada nuevo..todo permanece sin cambios (aparentemente).

Sin embargo, hoy si quiero decir algo, y les agradezco el seguir este blog. Esta semana compariendo con alguien sobre Ubuntu 10.04, esa persona me decía con sorna..que iba a instalar el próximo lanzamiento para tener acceso a todas las nuevas aplicaciones. Tuve entonces que preguntarme ¿Porque estoy en Ubuntu 10.04 estoy desactualizado?..prontamente me respondí: No; Creo no estar desactualizado por las siguientes razones:

1. El presente lanzamiento de Ubuntu 10.04, aun está recibiendo actualizaciones constantes, por lo que mi sistema se mantiene al día..hoy.

2. Las principales apliciones que uso: Libre Office, Chrome, Chromium, Firefox, las tengo instaladas vías repositorios en en ESTE MOMENTO, y tengo la última versión de cada una de esas aplicaciones. Lo que implica que tengo el último lanzamiento de Libre Office, así como la última versión de Firefox, Chrome y Chromium..Pudiera tener las demás aplicaciones en sus últimos lanzamientos también, sólo hay que añadir los repositorios oficiales de ellas y así poder probar siempre la última versión.

3. Estoy en Xubuntu 10.04, el cual viene con XFCE 4.6, sin embargo, vía repositorios instalé el ultimo lanzamiento de XFCE, se trata de XFCE 4.8, el mismo que tiene Xubuntu 11.10, y el mismo que vendrá con la versión Xubuntu 12.04. Todo esto, sin exlucir que instalé KDE 4.8, y en un disco duro aparte instalé Bodhi Linux basado en Ubuntu 10.04, con Englightenment como entorno de escritorio. He hecho todo lo anterior desde Ubuntu 10.04.

Por todo esto, quiero decir que es un MITO, el hecho de que una persona sea considerado como desactualizado, si usa un lanzamiento o versión que no sea la ULTIMA. Ubuntu 10.04 está tan vigente como Ubuntu 11.10 o 12.04, porque recibe actualizaciones de Cannonical. Además, desde este lanzamiento perfectamente una persona puede estar al día en cuanto a todas las aplicaciones que quiera, sólo tiene que instalar las aplicaciones con sus respectivos repositorios provistos por los desarrolladores.

Por todo esto, quiero ratificar que es completamente una percepcion equivocada el pensar que se está al día cambiando cada vez que sale un lanzamiento. Si uno sabe manejarse, puede siempre tener un sistema a la última, aunque la versión que uno use no sea la última.

Es lo que quería decir. Gracias por seguir este espacio.

 

NOTA: Claro que en casos como Debian o Arch Linux, por su sistema de actualizaciones, siempre se está a la útlima. Este post lo escribí teniendo en cuenta la mecanica de lanzamientos de Cannonical.